El primer objetivo del Shiatsu (shi: dedo, atsu: presión) es la aplicación de distintos tipos de presión para aliviar el cansancio, producir sensaciones agradables y estimular así el cuerpo para que desarrolle sus poderes innatos y
naturales de autocuración.
naturales de autocuración.
Para estos fines, el Shiatsu utiliza múltiples puntos en la superficie del cuerpo, cuya presión produce efectos muy importantes. Estos puntos actúan sobre músculos, huesos, nervios, vasos sanguíneos y linfáticos y glándulas endocrinas.
El tipo de presión, la forma de aplicarla y los puntos adecuados dependerán de la enfermedad del paciente.
De todos modos, el Shiatsu no es propiamente una medicina; es en principio un sistema para evitar la aparición de enfermedades y una terapéutica perfectamente adaptada a la naturaleza humana.
Pero lo cierto es que ayuda a curar ciertos trastornos y prevenir que se repitan o que aparezcan
unos nuevos. La presión aplicada con las manos en ciertas partes de la piel estimula los poderes naturales de recuperación de cada individuo y disminuye la fatiga al eliminar el ácido láctico y el dióxido de carbono que, al acumularse en los tejidos, causa la contractura muscular y la disminución del riego sanguíneo.
unos nuevos. La presión aplicada con las manos en ciertas partes de la piel estimula los poderes naturales de recuperación de cada individuo y disminuye la fatiga al eliminar el ácido láctico y el dióxido de carbono que, al acumularse en los tejidos, causa la contractura muscular y la disminución del riego sanguíneo.
Por todo el cuerpo existen numerosos puntos relacionados con el funcionamiento de los
órganos y los vasos. El Shiatsu está íntimamente relacionado con las 660 zonas (tsubo) del cuerpo donde se unen o separan vasos sanguíneos, linfáticos, nervios o conductos excretores de las glándulas. La terapéutica de Namikoshi ha organizado el tsubo en un sistema
basado en la fisiología y la patología.
órganos y los vasos. El Shiatsu está íntimamente relacionado con las 660 zonas (tsubo) del cuerpo donde se unen o separan vasos sanguíneos, linfáticos, nervios o conductos excretores de las glándulas. La terapéutica de Namikoshi ha organizado el tsubo en un sistema
basado en la fisiología y la patología.
Las siguientes siete acciones del Shiatsu se combinan para obtener el buen funcionamiento del cuerpo y mantener la salud:
Vigoriza la piel
Estimula la circulación
Mejora la flexibilidad muscular
Mejora la armonía del sistema nervioso
Corrige las deformaciones del esqueleto
Regula la función de las glándulas endocrinas
Estimula el normal funcionamiento de los órganos
internos
internos
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Saludos cordiales,
Mariel Alabarcez
Terapeuta Zen Shiatsu
Desarrollo Personal
CABA. Argentina
CABA. Argentina
