¿Sabías que podrías estar padeciendo síntomas que se asemejan a los del Trastorno por Estrés Post Traumático, sin saberlo y sin diagnóstico apropiado?
Según la Wikipedia, la definición del Trastorno por Estrés Post Traumático (por sus siglas TEPT) “se caracteriza por la aparición de síntomas específicos tras la exposición a un acontecimiento estresante, extremadamente traumático, que involucra un daño físico o es de naturaleza extraordinariamente amenazadora o catastrófica para el individuo”. (leer más en: Wikipedia)
El miedo forma parte de la respuesta natural de “lucha o huida” que dispara nuestro cerebro ante un evento traumático. Ante un peligro, el organismo segrega altos
niveles de adrenalina y de cortisol en sangre (leer más en: Cortisol: Wikipedia), por lo que es normal verse sometido a ciertos síntomas y reacciones físicas, mentales y emocionales, las cuales, una vez pasado dicho peligro, van desapareciendo hasta normalizar el sistema.
Sin embargo, cuando ese “peligro” se encuentra latente en nuestra realidad, pasando a ser una amenaza prolongada en el tiempo, los síntomas de estrés y miedo se vuelven crónicos y solapados. A aquellas personas que continúan experimentando tales síntomas, se les podría diagnosticar con trastorno por estrés postraumático.
Lo que nadie te dice acerca de este trastorno es que se podría calificar de TEPT a casi cualquier situación de estrés crónico, prolongado en el tiempo, por más de lo que un individuo puede gestionar a nivel psico emocional. Un ejemplo de esto bien puede subrayarse como lo vivido durante los confinamientos obligados en plena pandemia del 2020 y con sus nefastas consecuencias a nivel económico y social, posterior a ella.
Todavía hay personas que se niegan a salir a la calle, aduciendo toda clase de excusas, sin reparar en que podrían estar padeciendo ni más ni menos, que TEPT.
Un evento de tales magnitudes puede gatillar en el individuo determinados patrones repetitivos relacionados a traumas no resueltos en el pasado. Esta puede ser la oportunidad de oro para ser sanados definitivamente, asumiendo así el auto empoderamiento y gestión de las propias emociones.
Síntomas como el deterioro físico y cognitivo, la pérdida de memoria a cortísimo plazo (cinco minutos o menos), tics nerviosos, insomnio, problemas hepáticos, vista cansada, fatiga crónica, dolores indeterminados en cualquier parte del cuerpo, sensación de vértigo o mareos, cefaleas, migrañas, ataques de ira, frustración, apatía por experimentar cosas nuevas y relacionarse con otro sere… serían solo algunos de los síntomas que he estado diagnosticando con frecuencia desde Diciembre de 2020, hasta la fecha.
El Zen Shiatsu ofrece, además de la recuperación de autocuración del cuerpo, la armonización y la re conexión del Sistema Nervioso Central, fundamental para restablecer el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, mente y psique.
Para quienes no pudieran acceder a un tratamiento presencial de este tipo, ya sea porque adquirieron fobia de salir a la calle o han quedado desempleados durante la crisis mundial, he desarrollado una serie de auto masajes para relajar el Nervio Vago, encargado de avisarle a nuestro cerebro de que el peligro ha cesado y de que se puede relajar (ver tutorial en Youtube), aportándote así, una herramienta que pueda contribuir a rescatarte de la “parálisis” emocional.
¡NO TE RESIGNES A SEGUIR VIVIENDO COMO SI ESTUVIERAS EN UNA PARÁLISIS DEL SUEÑO PERO EN VIGILIA, EN LA QUE SIENTES QUE NO PUEDES ACCIONAR COMO QUISIERAS Y EL ENTORNO SE VUELVE UNA AMENAZA CONSTANTE!
Otros tips que la persona afectada de TEPT puede aplicar en su día a día, son el descanso de los medios de comunicación y las redes, que no hacen más que reforzar el estado de híper vigilancia y reactividad, sin mencionar la negatividad que propician.
También el aporte de la tecnología durante los encierros han favorecido las consultas virtuales (que han venido para quedarse) con Terapeutas calificados en la atención a distancia, sin por ello menoscabar la empatía y calidez humana, necesarias para brindar apoyo a los consultantes. Está comprobado que el contacto social y la interacción con otros seres, aumenta la producción de Oxitocina en nuestro sistema, “en el cerebro parece estar involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales y podría estar involucrada en la formación de relaciones de confianza4 y generosidad56 entre personas.” (sic)
Asimismo, resulta casi imposible gestionar las consecuencias del impacto emocional por cuenta propia.
La consulta con un terapeuta resulta indispensable para salir del atasco y continuar luego el camino, a partir de la integración de lo experimentado.
La clave para no sentirse abrumados es justamente, la de permitirse sentir. A medida que dejas llegar una emoción y la habitas, ésta deja su mensaje, una enseñanza para tí en
este momento exacto. Luego, se desvanece porque ya cumplió su cometido.
Lo más probable es que lleguen más y más emociones a tu consciente. ¡Pero, no las reprimas por favor! dales el espacio de expresión para que así vayan pasando de a una y no quede nada pendiente.
EL ESFUERZO, DEBE ESTAR PUESTO EN EL TRABAJO INTERNO Y NO EN EL EXTERNO.
ES POR ESO QUE NOS MANTIENEN ESTRESADOS Y MUY OCUPADOS EN TENER QUE GENERAR
RECURSOS PARA SOBREVIVIR, PARA ASÍ, NO TENER TIEMPO NI ENERGÍAS PARA EL EJERCICIO DEL AUTO DESCUBRIMIENTO.
Sí, el poder de la auto observación es el arma más poderosa de la que podemos hacer uso en tiempos de crisis como el que estamos transitando, aún a más de cinco años de la crisis sanitaria.
Es la herramienta más utilizada en la historia de la Humanidad, ya sea por eficacia comprobada mediante ensayo y error o como herencia de antiguas civilizaciones que nos precedieron y legaron lo más importante para el Ser Humano: el auto conocimiento.
Me permito invitarte a descubrir juntos este maravilloso instrumento de despertar de la consciencia que, ciertamente, te llevará por caminos insospechados a realizar tus sueños más profundos y deseados.
éste y otros temas que con gusto te responderé a la brevedad posible.
Puedes dejar tus comentarios si gustas al pie del presente artículo.
CABA, Argentina
