ELEMENTO METAL: EL ARTE DEL INTERCAMBIO SALUDABLE | ESTACIÓN DEL OTOÑO

 

El otoño es la estación del año en la cual comienza un período estacionario para la tierra, el organismo y la Naturaleza en general. Los árboles y plantas dejan de producir flores y frutos, los animales cesan su reproducción, algunos comienzan el acopio de alimentos para pasar el invierno, otros hibernan y nosotros… bueno, nosotros seguimos pensando que estamos fuera de las influencias naturales. Pero no es así.


En las culturas agrícolas se reconoce desde tiempos lejanos esta propiedad de la naturaleza de “guardarse” en otoño, de “ir hacia adentro”, tal y como la semilla se reserva dentro de la tierra la llegada de la primavera para poder germinar. Es un período de calma interna, de reflexión. En cambio, en las culturas urbanizadas, industriales y modernas, ésta suele ser la época de inicio de actividades: comienzo de las clases, inicio de proyectos y organigramas empresariales, y demás exigencias físicas e intelectuales, lo cual produce una presión extra en contraposición con el relax adquirido durante las vacaciones. 
 
Sería muy favorable respetar el ritmo natural de nuestro cuerpo y descansar lo más posible luego de una jornada laboral. La actividad física fuerte como tal, está muy bien en períodos de primavera y verano, ya que los meridianos de la Madera (Hígado y Vesícula Biliar) y el Fuego (Corazón, Intestino Delgado, Triple Calentador y Pericardio) alcanzan su cúspide energética durante estas estaciones del año y exigen una descarga física mayor. En cambio el Metal, elemento de la MTC al cual corresponden los meridianos de Pulmón e Intestino Grueso, se activan de manera portentosa durante la estación del otoño. 
 
Las funciones de estos dos meridianos se ven afectados notablemente con el comienzo del frío, los cambios abruptos de temperatura y las alergias típicas de esta época, debido al esfuerzo al que se ven sometidas las mucosas nasales y bronquiales.
 
Estas son las funciones asociadas a los Meridianos de Pulmón e Intestino Grueso que nos ocupan en este artículo:
De acuerdo a este cuadro sinóptico, las asociaciones físicas y emocionales se corresponden con un meridiano en equilibrio. En cambio los desbalances físicos y emocionales, se ajustan a los síntomas que presentan cuando existen bloqueos de energía en los mismos. Estos se pueden producir por diferentes motivos, entre ellos, que estemos transitando la estación de mayor actividad energética del elemento en cuestión, en este caso el otoño al que le corresponde el elemento Metal. Aunque también se pueden producir en esta y en cualquiera de las otras estaciones del año ya que no solo nos vemos afectados por los ciclos naturales, si no también por el estrés, las vicisitudes de la vida diaria… en fin, por ser humanos.
 
Si te sientes identificado con alguno o varios de estos síntomas que se mencionan en el cuadro durante el período otoñal o en cualquier otro momento del año, reflexiona un momento sobre si te sucede a menudo o es simplemente algo pasajero. Puedes poner en práctica varios de los consejos que aporto en mi blog, como por ejemplo la manipulación de los puntos de digitopresión correspondientes a los meridianos del caso (epigastralgiatos y disneasinusitis por alergias) los ejercicios físicos que favorecen los estiramientos de meridianos y tonicidad de los mismos y la alimentación y grupos sanguíneos para un pronto mejoramiento de tu salud integral.
Comparte esta nota con quienes consideres oportuno y no dudes en consultarme por éste y otros temas que con gusto te responderé a la brevedad posible. Puedes dejar tus comentarios si gustas al pie del presente artículo.

 

Saludos cordiales,
Mariel Alabarcez
Terapeuta Zen Shiatsu
Desarrollo Personal
CABA, Argentina

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